Santa Rita de Cassia : Cuenta la Tradición Oral que Éste Sería el 1er Gran Milagro de la Santa de la Lomita.

EL PRIMER GRAN MILAGRO
Hay muchas versiones transmitida de generación en generación de forma oral, no hay registro escrito alguno que hayamos podido encontrar.
Allá con las luchas desenfrenadas en el país, entre unitarios y federales surgía El PRIMER GRAN MILAGRO, que solo algunos pocos vecinos recuerdan en La Loma, cerca de las CASAS VIEJAS ( hoy Lafinur) .
Existía en aquellos años ( 1859.1860.1861) un señor llamado Eduardo Quevedo, para algunos autores de Historia de SL era terrateniente, para otros coronel, lo cierto es que éste hacendado dueño de la mayoría de los terrenos en la LOMITA, tiempo después que ocurriese el gran milagro, habría donado una parte de sus hectáreas para la demarcación del pueblo…
Eduardo Quevedo era hijo único, en cierta ocasión cuando la Montonera federalista ( hombres del Chacho o de Facundo) invadieron su estancia apoderándose de muchas cosas de valor y sabiéndolo alistado al partido de los unitarios fue llevado prisionero, al igual que otros.
Largo y doloroso fue el camino, que debió recorrer, sediento más que hambriento, arremataba a todo galope su fiel y brioso caballo, al cual obligaron a llevarlo, por pajonales, espinas y churqi que lastimaba al animal y a su dueño, ambos, al igual que otros prisioneros eran conducidos hacia una muerte segura, por aquellos hombres bravíos, de poca compasión con aquellos que eran enemigos de la PATRIA.

La desolación cubría los campos cerca de Cadillo, donde hicieron noche, los hombres que los trasladaban bebieron y comieron bastante para festejar el atraco, luego se dirigieron a Baldecito, de allí a Pimpollo y a Bajo de Pozo de piedra, límite entre San Luis y La Rioja, donde esperaría, al igual que los otros que el mismísimo Chacho les diera muerte.
Con las manos quemadas por la soga que lo tenía maniatado, rogaba con todas sus fuerzas a la Santa poderosa que estaba empotrada en una pared de su estancia, lo salvara de su inevitable final.
Mientras el coronel Quevedo era conducido hacia la Rioja; en la Lomita, su madre viuda lo llora desconsoladamente, sabe que su único hijo, al igual que los otros prisioneros no volverían, fue allí entonces que de rodillas frente a la imagen de la SANTA PROTECTORA Y ABOGADA DE LO IMPOSIBLE, le pide que si su hijo regrese con vida, y si así sucedía ella mandará a construir dos grandes campanas de oro, con todas las joyas que en su estancia había. Y serían colocadas en la capilla Santa Rita de Casia, que harían construir junto a su hijo,(Capilla que aún hoy puede rastrearse su historia, darle valor histórico y reconstruirse en la fe.)

Estando una noche tirado en el piso, casi muerto, sus labios partidos y resecos por el sol y ya sin fuerza Quevedo escucha una voz suave, sublime distinta, una voz de mujer
siente que lo llama le pide que se levante, él no alcanza a verle su rostro…
pero siente su presencia y un aliado cálido y fresco, ella le señala su caballo y le marca el rumbo hacia el sur.
Los hombres que lo conducían estaban ebrios y también cansados, por lo tanto dormidos, en ese momento el coronel subió a su fiel amigo y emprendió el regreso, escondiéndose por entre las tupidas espesura del campo Virgen.

Un buen tiempo estuvo escondido entre sus amigos y una moza que supo resguardarlo, hasta que dejaron de buscarlo, mientras su madre rezaba a la Santa poderosa y esperaba el MILAGRO, que su hijo volviera con vida, y EL GRAN MILAGRO SE PRODUJO, un día el Coronel Quevedo, fue el único que volvió a la Lomita y junto a su madre construyeron la primer capilla a Santa Rita de Cassia, con dos grandes campanas de oro, según dice la tradición …

 

Historia De Santa Rosa Del Conlara

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